La crisis económica del 2009 - que persiste en las mayorías de los países del mundo - ha generado una serie de protestas frente a las medidas que adoptan los gobiernos para salir de la recesión o desaceleración que padecen. En Francia, miles de trabajadores están en las calles haciéndose escuchar para impedir que el gobierno aumente los años en que uno debe jubilarse (de 60 años a 62 años). En España los sindicatos hicieron notar su poder organizativo para ir en contra del nuevo plan de ajuste de económico - laboral, y amenazan en salir nuevamente a las calles. En Londres estudiantes atacaron una sede gubernamental para ejercer presión sobre el gobierno con el fin de evitar que tripliquen el costo de los estudios universitarios. Y otras protestas más que se van registrando en el mundo, con miras a ser más recurrentes e incluso más violentas, dado la persitencia de la crisis económica.Con el avance del capitalismo sus defensores señalan que este sistema ha de beneficiar a todos: la existencia de la ganancia permite que haya más inversiones, generadora de mayor empleo, conllevando a un mejoramiento de la sociedad en su conjunto. Pero, ¿por qué este hecho no es sostenible en el tiempo? Porque para obtener la máxima tasa de ganancia implica sobreexplotar al trabajador, haciendo con ello que sean incapaces de consumir las mercancías que se va creando, generándose un exceso de oferta, que desencadena en crisis económicas: menor inversión, menor empleo; la cual, hará en el transcurso del tiempo que los salarios se reduzcan, mermando los costos a los capitalista, lo que motivará a una nueva expansión del proceso productivo.
Ya en la actualidad estos ciclos económicos son menos recurrentes que en los inicios del capitalismo, a razón de que los modelos económicos capitalistas existentes han encontrado mecanismos para evitar que las recesiones sean prolongadas, dado que implica pérdidas de ganancias para el capitalista. Tales modelos ponen al Estado como protagonista principal para superar las crisis, donde sus políticas no perjudican al capitalista, sino a la clase proletariada, siendo sacrificada para que los capitalistas mantengan sus ganancias.
Esto genera desazón en ellos, ya que no originaron los problemas y son los únicos perjudicados al vulnerarles su calidad de vida. Sin embargo, si estas políticas que dañan al proletariado no se aplicaran, la crisis sería más prolongado, siendo aún más vulnerable la calidad de vida de los trabajadores. Entonces, vemos que estas luchas están presente sin o con marxismo, y que se fundamentan en la mejora de la calidad de vida de los creadores de la mercancía, lo cual fundamenta las luchas y que estarán presenten en el sistema capitalista a pesar de que sus defensores digan lo contrario.
Imagen: "El Estado siempre está de bombero"
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